Pullaro: “La obra del puente Santa Fe-Santo Tomé no se detiene y ningún burócrata nos dirá qué hacer en la provincia”
El gobernador de Santa Fe supervisó los avances de la construcción del nuevo puente que conectará ambas ciudades, una obra financiada con fondos provinciales por un monto cercano a los 40.000 millones de pesos.
En la mañana del jueves, el gobernador Maximiliano Pullaro encabezó una recorrida por las obras del futuro enlace vial entre Santa Fe y Santo Tomé, acompañado por funcionarios provinciales y autoridades locales. La construcción, que cuenta con un presupuesto de casi 40.000 millones de pesos, es financiada íntegramente con recursos de la Provincia.
Durante la inspección, el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico; el senador provincial por el departamento La Capital, Julio Garibaldi; los intendentes Juan Pablo Poletti (Santa Fe) y Miguel Weiss Ackerley (Santo Tomé), además de personal de la Dirección Provincial de Vialidad. En ese contexto, Pullaro respondió a una supuesta intimación del Gobierno nacional en relación a la obra —de la cual la administración provincial aún no recibió una notificación formal— y fue tajante al afirmar que “la obra no se detendrá”.
“Esta es una obra provincial, financiada con recursos de todos los santafesinos y santafesinas. Se desarrolla sobre una traza provincial que une dos ciudades dentro de nuestra jurisdicción, y atraviesa un río que también es de la provincia de Santa Fe. No existe posibilidad alguna de que esta obra se detenga por ninguna intimación”, sostuvo el gobernador.
Pullaro también manifestó su voluntad de mantener el diálogo con Vialidad Nacional, aunque destacó que la Provincia seguirá adelante con el proyecto sin interrupciones. “Nos sorprendió esta situación, pero queremos ser claros: bajo ningún concepto esta obra se frenará. Se completará dentro de los plazos establecidos y según el compromiso asumido con la sociedad. Ningún burócrata nos dirá qué podemos o no hacer en nuestro territorio”, remarcó.
En la misma línea, reafirmó la soberanía provincial sobre las decisiones de infraestructura: “En Santa Fe, nadie nos dirá qué obra debemos llevar a cabo. Construiremos aquellas que consideremos necesarias con los recursos de nuestra provincia”. Asimismo, confirmó que se entregará a la Nación toda la documentación que esta requiera, asegurando que “no hay inconveniente alguno” en ese aspecto, pero reiteró con firmeza: “Bajo ningún concepto detendremos la obra”.
El gobernador también recordó que la construcción del puente Santa Fe-Santo Tomé fue una promesa incumplida durante las últimas dos décadas por distintos presidentes de la Nación. “Esta obra fue anunciada hace 20 años por diversos gobiernos nacionales, pero ninguno cumplió con su palabra. Hoy, la Provincia tomó la decisión de ejecutarla con fondos propios, convirtiéndose quizá en la obra de infraestructura más relevante de Santa Fe en la actualidad”, afirmó.
Los detalles de la obra
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, brindó precisiones sobre el proyecto y destacó su importancia para la región. “Se trata de una obra provincial que complementará el puente nacional existente. En el futuro, ambos enlaces permitirán una circulación más ordenada entre las dos ciudades, distribuyendo el tránsito de manera eficiente. Nuestro objetivo es que un puente funcione en un sentido y el otro en el sentido contrario”, explicó.
Enrico también subrayó que el plan cuenta con un convenio firmado entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial, el cual regula el intercambio de información entre ambas jurisdicciones. “Nos han solicitado ciertos documentos técnicos que aún no se han producido, pero que se generarán en el momento correspondiente”, aclaró.
Los trabajos en la obra comenzaron en marzo y actualmente las máquinas de la empresa adjudicataria ya están operando en el lugar.
El nuevo puente, que se construirá en paralelo al Puente Carretero, tendrá una extensión de 1.324 metros y un presupuesto de 39.811 millones de pesos, lo que equivale aproximadamente a 256 millones de dólares. El plazo de ejecución previsto es de 24 meses.
La infraestructura incluirá una calzada de 8,30 metros de ancho para el tránsito vehicular, además de una bicisenda y una vereda de 1,50 metros de ancho cada una para la circulación de peatones. También se construirán accesos en ambas cabeceras y otras obras complementarias destinadas a mejorar la seguridad vial de la región.