Unión sigue en caída: derrota ante Aldosivi y último puesto en la tabla
A pesar de una leve reacción en los minutos finales, Unión mostró un nivel de juego pobre y cayó 2-1 ante Aldosivi, un equipo que hasta hace poco parecía condenado al descenso. Con esta derrota, el Tatengue se hunde en el último puesto y deberá enfrentar a Cruzeiro por la Copa Sudamericana en su peor momento futbolístico.
El partido en Mar del Plata enfrentaba a dos equipos con urgencias. Aldosivi, revitalizado tras un cambio de entrenador, buscaba ganar en casa después de cinco encuentros sin alegrías en el Minella. Unión, en tanto, acumulaba una racha negativa fuera de casa, con cuatro derrotas consecutivas y ocho partidos sin triunfos. Para el Tiburón, el duelo representaba una verdadera final; para el Tatengue, una oportunidad de mostrar signos de recuperación antes del debut en la Copa Sudamericana.
Desde el inicio, Unión dejó entrever los mismos problemas que lo aquejan hace semanas: escasa generación de juego y poca contundencia en ataque. A los 18 minutos, una falta evitable de Corvalán sobre el sector izquierdo derivó en un tiro libre que terminó en el primer gol de Aldosivi, tras una distracción defensiva de Pardo. La revisión del VAR solo confirmó lo que ya se temía: el equipo santafesino volvía a cometer los mismos errores. Mientras tanto, sus intentos ofensivos carecían de efectividad, con remates débiles y sin peligro real.
Para el segundo tiempo, el Kily González buscó modificar el esquema, pero los problemas persistieron. Apenas iniciado el complemento, el arquero Cardozo evitó el segundo gol con una gran atajada, pero Unión seguía sin reacción. A los 13 minutos, el técnico intentó cambiar el ritmo con nuevos ingresos, pero poco después llegó el segundo tanto de Aldosivi tras un error en la salida. El descuento de Gamba y un intento final de Palacios generaron algo de ilusión, pero el resultado ya estaba sentenciado.
Unión no solo perdió ante un rival directo en la lucha por la permanencia, sino que también quedó último en la tabla con apenas ocho puntos. Su campaña, con siete derrotas en once partidos, tiene números preocupantes de descenso. Con este panorama, el debut en la Copa Sudamericana frente a Cruzeiro aparece como una oportunidad para cambiar el rumbo, pero también como un desafío en el peor momento del equipo.