Pullaro: “La Policía implementará armas de baja letalidad para garantizar el orden y promover la paz en la sociedad

El gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, anunció la adquisición de 100 pistolas de electroshock y otras 100 que funcionan con dióxido de carbono, con el objetivo de fortalecer el equipamiento de las fuerzas de seguridad. La inversión prevista asciende a $1.700 millones.

El mandatario, acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y el subsecretario de Tecnología y Equipamiento de la misma cartera, Armando Faraoni, encabezó este miércoles el acto de licitación destinado a la compra de estos dispositivos, junto con 200 cámaras corporales (bodycams) y 600 cartuchos adicionales. Todo el equipamiento estará destinado a la Policía de la Provincia y la licitación cuenta con un presupuesto oficial de $1.669.567.867.

Mejorar la operatividad de las fuerzas de seguridad

El evento tuvo lugar en el Salón Blanco de la Sede de Gobierno en Rosario, donde Pullaro expresó su convicción de que este tipo de equipamiento optimiza la labor de la Policía y, a su vez, ayuda a prevenir enfrentamientos con armas de fuego letales, como las de calibre 9 mm. En esa línea, subrayó que en la provincia “se acabó la idea de que la Policía siempre es la responsable cuando ocurre un enfrentamiento o cuando debe emplear la fuerza en el ejercicio de su labor”. Además, remarcó que su administración respaldará a los agentes que, en el marco de los protocolos vigentes, hagan uso de la fuerza en situaciones que lo requieran.

En este contexto, el gobernador hizo una mención especial a la presencia de Luciano Nocelli, un policía que en noviembre fue liberado luego de que se anulara su condena por la muerte de dos motochorros en un episodio ocurrido en 2019 en Rosario. Dirigiéndose a él, Pullaro afirmó: “Fuiste víctima de una ideología que durante años sostuvo que el culpable siempre era el policía y no el delincuente”. En este sentido, le expresó su apoyo y manifestó su deseo de que ningún otro agente de seguridad de la provincia sufra una situación similar.

Una inversión sin restricciones

Pullaro enfatizó que la seguridad es la única política pública que no tiene limitaciones presupuestarias en su gobierno. “No vamos a escatimar en recursos para que los santafesinos y rosarinos vivan con mayor tranquilidad y en paz”, aseguró.

Por su parte, el ministro Cococcioni informó que ya se está trabajando en un decreto que regulará el uso progresivo de la fuerza, incorporando estos nuevos dispositivos. El objetivo es garantizar que los agentes policiales y penitenciarios que utilicen estas herramientas cuenten con un marco normativo claro, evitando problemas legales si cumplen con los protocolos establecidos.

A su vez, Faraoni destacó la importancia de este tipo de equipamiento, ya que representa una alternativa intermedia para reducir la necesidad de recurrir a armas de fuego en intervenciones policiales.

Autoridades presentes y detalles de la licitación

El acto contó con la presencia de diversas autoridades, entre ellas el secretario General de Gobierno, Juan Cruz Cándido; el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira; el secretario de Análisis y Gestión de Información, Esteban Santantino; la secretaria de Coordinación Técnica y Administración Financiera, Georgina Orciani; el Jefe de la Unidad Regional II de la Policía, Daniel Acosta; legisladores provinciales, concejales y otros funcionarios.

En cuanto a la licitación, la primera convocatoria, que incluía la compra de 100 pistolas de electroshock, 200 cámaras corporales y 600 cartuchos adicionales, recibió la oferta de la empresa Bucello y Asociados SRL, por un monto de $1.919.991.000.

En la segunda licitación, correspondiente a la compra de 100 armas a base de dióxido de carbono, se presentaron dos propuestas: la empresa Punto de Impacto S.A., con una oferta de $434.870.000, y Bersa S.A., que ofertó $478.435.008.

Características de las nuevas armas

Las pistolas de electroshock, también conocidas como dispositivos de inmovilización o disruptores neuromusculares, disparan dardos que se adhieren a la ropa del agresor. Estos dardos están conectados por cables a una batería recargable que suministra una descarga eléctrica, provocando una parálisis muscular momentánea sin causar lesiones graves, lo que permite a los agentes reducir al individuo de manera efectiva.

Por otro lado, las armas basadas en dióxido de carbono disparan proyectiles cinéticos, es decir, municiones fabricadas con polímeros, que pueden ser huecas o contener sustancias irritantes, ampliando así las posibilidades de intervención sin recurrir a munición letal.

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